domingo, 2 de diciembre de 2007

The Police en Buenos Aires - Argentina

The Police entretelones en Buenos Aires


Sting y sus músicos mezclaron naturismo y bife argentino

Los músicos ingleses llegaron al país el jueves y se quedan hasta el próximo martes ocupando 20 lujosas habitaciones del Faena. El cantante trajo a su propia cocinera, una francesa que le prepara comida macrobiótica, pero se tentó con la carne en un show de tango. Té en hebras, relax y champagne en la pileta antes de los shows en el estadio de River. Cultor de la vida sana y adepto a una rigurosa dieta macrobiótica, Sting viaja con su propia cocinera. Sin embargo no pudo resistirse a la tentación de la carne argentina y el viernes por la noche rompió su rutina alimenticia con un bife de chorizo y vino Malbec en un espectáculo de tango y folclore que lo dejó cautivado.



The Police llegó a Buenos Aires en un vuelo privado proveniente de México en las primeras horas del jueves. Se trasladaron juntos hasta el Hotel Faena en Puerto Madero pero no subieron a sus habitaciones hasta después de las 3 de la mañana.

Inmunes al jet lag, aprovecharon la madrugada cálida para relajarse en el Pool Bar, el área lounge que bordea la pileta. La banda y sus acompañantes ocupan más de 20 habitaciones: Andy Summers duerme en sábanas de algodón egipcio en la suite presidencial, con vista al Río de la Plata.



El baterista Stewart Copeland ocupa La Torre, un apartamento de tres pisos con vista a la reserva ecológica y un baño que abarca casi la totalidad del segundo piso. Sting se hospeda en la suite Imperial, la misma que había pedido Lenny Kravitz en su última visita. Tiene 360 m2 y dos pisos, con un amplio deck, cocina, living comedor y cuarto de huéspedes que permanece vacío. Sólo entran a la habitación el cantante y su esposa Trudie Styler, que sorprendieron al staff del hotel con su romanticismo: besos en público, abrazos al pie de la pileta y arrumacos constantes.



También Joaquín Sabina y su mujer Jimena están en el Faena, pero apenas cruzaron saludos en el lobby del hotel.

Para no tener que pedir agua caliente permanentemente Sting pidió que instalaran pavas eléctricas en los cuartos. Trajo una variedad de té en hebras que reparte entre los músicos. El viernes, Summers prefirió desayunar un café con leche frío en su habitación. Copeland ordenó un huevo hervido, leche y agua mineral sin gas.

Summers optó por la vida al aire libre junto a uno de sus mellizos, de 20 años y unos 10 centímetros más alto que él. Ambos salieron siempre con cámaras Leika y no dejaron de tomar fotografías. El guitarrista publicó hace algunos años I’ll be watching you, un libro con 600 imágenes de The Police que él mismo tomó entre el 80 y el 83 y quizás se prepare para la secuela.



Antes del almuerzo el cantante pasó casi una hora en el Haman, el baño turco del Faena. Trudie pidió una sesión de masajes y luego manicuría.

Comieron junto al equipo en El Mercado, el restaurante informal. Los asistentes ordenaron a la carta y el cantante y su esposa la comida especial preparada por su cocinera, una francesa experta en comida macrobiótica, que cuenta con su propio espacio en una de las cocinas del hotel. No se la vio ir de compras y se limita a la infinidad de bolsitas con legumbres que trajo consigo.

A la noche, la cocinera tuvo descanso y los músicos se entregaron a un bife en Gala Tango, una tanguería de San Telmo a la que fueron con el baterista. Copeland, Sting y señora hicieron una reserva para quince personas y llegaron cerca de las 22. Disfrutaron de una hora y media de concierto con una orquesta de tango, cuatro parejas de baile, un charanguista y show de boleadoras.

Aunque en The Police toca el bajo, Sting llevó una guitarra con intención de sumarse al espectáculo, aunque no se dio la oportunidad. Sí pudo Copeland, que improvisó un malambo con un bombo bien argentino. El cantante quedó fascinado con el charango y pidió el mail del lugar.


La tertulia se extendió con copas de champagne en la pileta del hotel y ayer los músicos recién amanecieron cerca del mediodía. Comieron en el hotel y 25 minutos después de las tres de la tarde partieron en una flota de camionetas Mercedez Benz rumbo al estadio a ajustar el sonido de los recitales de ayer y hoy en River. Tuvieron que hacerlo temprano para que la velada pudiera arrancar antes de las 19 con los locales Cuentos Borgeanos, que precedieron a Beck, un telonero con público propio.


jueves, 29 de noviembre de 2007

La Aventura Maya de The Police

Tres ingleses en la aventura maya

The Police come tortillas y se rinde ante Chichén Itzá. Aromas, silencio, sabores. Los secretos de la selva yucateca. Una puerta a un mundo que funde el pasado con lo nuevo.

The Police lo descubrió en la hacienda San José Cholul.Para llegar a este centro de hospedaje se requiere un poco de pericia en la carretera, pero en realidad no es tan difícil, tan sólo es parte de su encanto. Únicamente tiene que llegar a la salida Cancún-Motul; en el kilómetro 20, a la derecha, tome la salida a Tixkokob-Tekantó. Continúe hasta el kilómetro 33 y atraviese Tixpéual, Tixkokob y Euán; en el kilómetro 50 sabrá que habrá llegado a su destino. Parte de esta ruta la siguió The Police el jueves 22, y la disfrutó.

La visita de Sting, Stewart Copeland y Andy Summers se deleitó al contemplar los caminos, los pueblos, los colores de las casas, la vegetación....Hasta que aparecieron en la hacienda y exclamaron: “Oh, valió la pena la travesía”.


Primer día. Viernes 23. Apenas llegaron, fueron a sus cuartos a cambiarse de ropa. San José Cholul dispone de 15 habitaciones, y el grupo, junto con su equipo y familiares, ocuparon 12. Cada cuarto (que alguna vez fueron las casas de los empleados de la hacienda) es diferente, aunque mantiene el estilo rústico y la arquitectura de la hacienda, con una decoración fina y elegante.Sting ocupó la pieza de más alto precio (759 dólares aproximadamente, más impuestos), que incluye una pequeña piscina.

Después de deshacer sus maletas, los músicos y compañía se fueron a la alberca y a explorar los alrededores. Por la noche, recorrieron Mérida a bordo de una camioneta, visitando los lugares más característicos de la ciudad.

Segundo día. El desayuno. Como Sting y algunos de sus compañeros practican la dieta macrobiótica, se regocijaron admirando la elaboración de tortillas hechas a mano, y desde luego, probándolas. Este alimento del día era especial, ya que comieron quesadillas, guacamole (que el cantante disfrutó plenamente) y productos frescos.Después pidieron ir a Chichén Itzá, ansiosos por conocer la Nueva Maravilla del Mundo.

Según Walter Harbich, Daniel Mellado y Belén Llin Bosh, gerente general, director de ventas y gerente residente de San José Cholul, el conjunto quedó “fascinado” con la zona arqueológica. En la noche regresaron para contemplar el espectáculo de Luz y Sonido. La gerencia del hotel, perteneciente a The Luxury Collection y con 10 años de funcionamiento, organizó para la banda una fiesta mexicana, con piñata y fogatas, ya que era el cumpleaños del hijo de Sting: Joe.



En ambos días, The Police probó casi todo lo que ofrecía el menú, una fusión de gastronomía yucateca con los elementos de la cocina internacional. Por lo tanto, el cheese cake de guayaba, el carpaccio de venado, atún con achiote, mero al recado negro, camarones al tamarindo y la sopa de frijol de aguacate, entre otros, así como el juego de toronja y de chaya deleitaron sus paladares. También solicitaban la bebida de bienvenida de la hacienda, elaborada a base de limonada, menta y un toque de granadina. Eso sí, con mucho cuidado y discreción... recordemos que llevan una dieta especial.
¿Algún problema? A pesar de que siempre se manejó la idea de que entre Sting, Stewart y Andy había fricciones, las cuales motivaron su separación hace 20 años, nada de eso fue palpable en su permanencia en San José Cholul. A pesar de que en las mañanas sus actividades podrían discernir (como buen inglés, Sting bebía religiosamente su té en las tardes, Andy pasaba mucho tiempo en su habitación tocando la guitarra y los demás nadaban en la alberca), en las noches siempre se juntaban para beber tequila —la favorita de la mayoría— y cerveza.

En las tardes, aprovecharon para recorrer San José Cholul y reposar bajo los flamboyanes, buganvilias, palmas y arecas; conocer la sala de máquinas, la capilla, la librería y el spa, que fue la zona más visitada tanto por los artistas como sus acompañantes varias veces al día.De acuerdo con Harbich, Mellado y Belén, los músicos mostraron su calidad humana, siendo ejemplo de sencillez y tranquilidad.

Contrariamente a lo que se podría pensar con algunas estrellas de rock, The Police mantuvo la cordialidad en todo momento. Incluso, cuando se les solicitó una fotografía con el personal del hotel, accedieron serviciales y gustosos y llamaban a aquellos que por pena no se acercaban.



Último día. El sábado 24, a las 11:15, partieron a la ciudad de México, donde ofrecerían un concierto ese mismo día y luego viajarían a Monterrey. Antes de marcharse firmaron el libro de huéspedes distinguidos. Sting escribió en español “muchas gracias”; Andy Summers “muchas gracias por su maravillosa hospitalidad” y Stewart Copeland “la selva no durmió anoche, yo sí”.



— María del Mar Boeta Madera (Diciembre del 2007) http://www.yucatan.com.mx/noticia.asp?cx=17$0000000000$3695435&f=20071129



domingo, 25 de noviembre de 2007

The Police llegó a Latinoamerica - en Mexico ante 50,000 fans (Informe Especial)

The Police en México - Previos al concierto en el DF

The Police conjuntará su pasado y presente sobre el escenario esta noche en el Foro Sol: No sólo el repertorio incluirá una selección con sus temas más exitosos, también la puesta en escena diseñada especialmente para esta gira de reencuentro, recrea los conciertos del trío británico de hace 20 años.

Así es que durante la segunda visita de The Police a la ciudad de México, sus seguidores podrán contemplar a Sting, Andy Summers y Stewart Copeland justo en la posición en la que acostumbraban tocar (el cantante a la izquierda, y el guitarrista a la derecha), mientras que la batería estará colocada en el centro del escenario elíptico.




De algo también podrán estar seguros los fans mexicanos de The Police: Este concierto será idéntico al resto que han ofrecido los intérpretes de “Roxanne” y “Message in the bottle” en el resto del mundo.

“El equipo que se trajo a México es el mismo que ha recorrido el mundo con esta gira. Son aproximadamente tres días los que tardamos en montar el escenario y ajustar todos los detalles”, explicó ayer Charlie Hernandez, productor responsable en la gira mundial del trío, durante un recorrido a la prensa mexicana por la pista del Foro Sol.

Y es que mientras todos duermen, cerca de 100 personas, más otras 50 que se contratan en el país al que llega The Police, trabajan día y noche para montar el espectáculo, que se caracteriza por su alta tecnología.





“Todos los días hay gente trabajando en el show (...) visualmente es la misma estructura que se ha utilizado en todos los lugares a los que ha ido la banda. Los fans mexicanos pueden estar seguros de que estarán viendo el mismo concierto que en otros países”, reiteró Hernandez.

Además, y de acuerdo con información de Patrick Woodroffe (diseñador de luces de la gira), el pasado de The Police se honra en este espectáculo, que fusiona un recital tradicional del grupo de hace 20 años con el que podría realizar una banda de la escena musical contemporánea.

Cabe señalar que la gira de The Police, misma que inició en Vancouver (Canadá) en mayo pasado, cuenta con el suministro energético de la empresa CAT Entertainment Services, que tiene entre sus clientes a U2, Aerosmith, Ozzy Osbourne, Shakira, la NBA, y el festival Coachella.

El crédito del trabajo de esta empresa es transformar la energía para que todo funcione con facilidad con un sólo enchufe.

Por su parte, Tim McWilliams (promotor de la gira mundial de la agrupación) descartó que la altura a la que se sitúa la ciudad de México represente un problema para Sting, Summews y Copeland.

“Ellos se han sentido bien cuando vienen a la ciudad de México, así es que la altitud no es para nada un problema”, refirió.


¡Alto! En nombre de The Police - ¡Entrevista a Sting en México!

Sting asegura que la fuerza interpretativa del grupo no ha mermado con el paso del tiempo… y a las pruebas se remite. 24-Noviembre-07

A 23 años de que Sting dejara la banda The Police para iniciar una carrera como solista, el grupo vuelve a reunirse en un tour mundial en el que México está incluido.Hoy, la banda se presenta en el Foro Sol con lo mejor de su repertorio.


Y mientras llega la hora, Sting recuerda su primera visita a tierras aztecas, así como el cariño que siente por el país y la promesa de entregarse en el escenario con sus compañeros.¿Qué podemos esperar de ti en la gira de reencuentro de The Police?





“En este reencuentro podrán ver lo que ha hecho el tiempo con nosotros, no sólo en las arrugas, sino también en nuestras experiencias. Ahora somos un grupo más experimentado, cada uno de sus miembros ha recorrido su camino personal y siguen haciendo música de la mejor manera posible”.

¿Por qué tardaron tanto tiempo en volverse a reunir?

“Cuando hicimos a The Police, el grupo cumplió su acometido y ahora es momento de rendir homenaje a lo que hicimos en ese entonces con la música.“Por eso nos reunirnos y tocaremos como lo hacíamos en el inicio. Así que en todo este tiempo de separados, el hecho de haber logrado algo o no en la música, no es algo que me quite el sueño. Si escucho la música que hacíamos en algún sitio, creo que no está mal hoy, lo hacíamos bien, éramos buenos, y seguimos siéndolo, seguimos teniendo un sonido especial que dio un escalón en la música”.

¿Qué recuerdos tienes de cuando estuvieron por vez primera en México?




“Tengo muchos y muy gratos, pasé una época recorriendo México en los ochenta y a veces suelo volver, no con alguna gira, sólo de vacaciones. Estuve en la Ciudad de México cuando se filmó Duna, invitado por David Lynch. Recorrimos galerías de todo tipo, desde caseras hasta las más importantes, recuerdo mucho que estábamos cerca de una zona donde había cantinas de trovadores, y se vendían muchas velas y libros’’.

Entonces, te gusta México...

“Me encanta. Trudy (Styler, su esposa) también ama al país, su gente, su arte, eso es algo que me gusta mucho de México, que tiene un entorno no clasista y el arte está al alcance de cualquier persona.“La Ciudad de México es un espacio sorprendente, hay muchos lugares en mi memoria de anteriores viajes a los que quiero llevar a mis hijos, porque además, no es el terreno típico turístico, porque está libre de muchas ataduras y me ayuda mucho a pensar. México me ayudó a escribir varias canciones, y además de tener instrumentos extraordinarios prehispánicos, quedé impactado en un museo que es en realidad la casa de un coleccionista de instrumentos del pasado”.

¿Y te gusta el cine mexicano?

“Me encanta el documental mexicano, me gusta esa calidad misteriosa que llega a tener. Aún estoy buscando un filme sobre la música de una zona costera de México, sobre una familia que preserva por siglos la tradición musical de la zona, rica en sonidos, disonancias y que tiene el carácter único y perpetuo de esa zona mágica. Lo que más me gusta es el reencuentro con sonidos, y eso es tan único de su país; nunca terminas por conocer todo”.

¿Ahora eres un cantante de vieja escuela?

“Respeto todo lo que se hace y se ha hecho, pero yo no puedo ir por esa senda. Puedo cantar a mi estilo, respetando siempre lo que está escrito en el papel, incluso fraseando como yo siento el significado de cada canción, más como lo hacen los cantantes de jazz, que no necesariamente está mal. Interpretando todo en su sitio, sin gritar, la gente lo puede escuchar y juzgar por sí misma’’.

¿Además de giras y cine, en qué momento te dedicas al altruismo?

“Todo el tiempo, parte de lo que gano es para estas acciones, es para mi familia y debe ser visto que lo mismo que estoy invirtiendo en la naturaleza es como si lo invirtiera también para los hijos de mis hijos’’.

¿Qué puedes decirle a tu público mexicano?

“Que me entregaré como siempre y darles lo mejor de mí, y a seguir interpretando lo que mi público, que siempre me ha sido fiel, encuentra en mi música. Con la gira, The Police y yo estaremos siempre encantados de regresar y recorrer su país con el mismo amor’’.

Así lo dijo “Siempre me he sentido un músico, ésa ha sido mi ambición. Y para eso nunca me he puesto techos ni fronteras”.“Tengo limitaciones, desde luego; no me siento capaz de interpretar a Rachmaninov al piano, no puedo cantar ‘Tosca’, pero hay cosas que hago bien: afino, tengo un sentido rítmico”. “Yo elijo mis batallas, y este proyecto es un trabajo de amor, lleno de curiosidad, inspirado por el maestro Karamazov”.

¡Qué escenario!El Foro Sol se dispone a ofrecer otro concierto que hará historia: The Police, por lo que desde hace tres días, un equipo de 150 personas trabaja de día y noche en el montaje de esta superproducción, que el día de hoy lucirá para gusto de los fanáticos del trío británico que se ha vuelto a reunir tras 23 años de separación.

“Lo que le da la característica de ser único es que armamos la producción de manera de permitir presentaciones en todas partes del mundo, sin poner en riesgo el concepto global del show”, aseguró Charlie Hernández, el mánager de producción de esta gira. Afirmó que se necesitaron de 34 tráileres para el traslado de todo el equipo del concierto.

Aldo Rubio/ Noticontactos/Araceli Calva/Venecia/Ciudad de México

http://www.milenio.com/mexico/hey/nota.asp?id=570728


The Police no ha perdido su toque

por: Alfredo Villarreal - Fuente: esmas.com

CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 25, 2007.- Fueron 30 minutos los que se tuvieron que esperar en medio de rechiflas a que el concierto comenzara. Unos minutos antes de las 21:30 horas, la mitad de las luces del foro se apagaron y comenzó a sonar a todo volumen “Get up, stand up” de Bob Marley.

No había terminado la canción cuando la obscuridad del ‘Foro Sol’ indicaba que todo estaba por comenzar. En el escenario se iluminó la batería de la cual emergió desde en medio de ella, y desde el las entrañas del entarimado, Stewart Copeland, segundos más tarde Sting y Andy Summers, ya estaban listos para regresar 30 años en el tiempo.

Así fue como con “Message in a bottle”, las cerca de 50 mil personas reunidas olvidaron el frío, la lluvia y la espera de 27 años para que los británicos pisaran nuevamente nuestro país.



“¡Qué tal México!” gritó Sting a la mitad de la canción para animar a los asistentes, pero esto no era necesario, ya que gente de todas las edades ya estaban cantando, llorando, abrazadas o simplemente maravilladas de poder ver a un grupo que hace unos años, o décadas, parecía imposible reunir en una gira mundial.



“Syncornicity II”, “Spirits in the material World” y “Don’t Stando so close to me” fueron algunas de las canciones que sirvieron para calentar las gargantas que no dejaban de corear ninguno de los temas.

Las pantallas no dejaban de enfocar a los músicos que ya reflejan el paso del tiempo en sus caras, sin embargo también en su forma de tocar, ya que están tocando con más fuerza y precisión que nunca.

Así siguió “Walking in the moon”, “Thuth hits everybody” y “Every little thing she does is magic”, los fans ya estaban disfrutando al máximo del reencuentro, y a decir de la expresión de los músicos, ellos también estaban pasado un buen rato.



Uno de los mejores momentos de la noche llegó minutos más tarde con “De do do do, de da da da”, tema que no dejó de cantar ninguno de los presentes, posteriormente se proyectaron imágenes de refugiados mientras The Police interpretaba “Invisible Sun” y posteriormente la selva y dinosaurios se apoderaron de las pantallas con “Walking in your footsteps”, el momento de un respiro había llegado.



Sin embargo, esto duró un par de minutos hasta que el lugar se convirtió en la zona roja “Roxanne” había llegado (y en su ritmo original y no el plomo de 15 minutos que tocó Sting la última vez que vino a México) y la euforia se apoderó de familias completas que no dejaban de abrazarse y bailar.

“King of pain” no dejó tiempo para el sufrimiento y en “So lonley” se extrañó esa voz aguerrida y un poco desafinada que presentó Sting en 1978.

Tras la euforia llegó el momento que todos estaban esperando: “Every breath you take”. Las pantallas de los celulares iluminaron las gradas, la gente lloraba y uno que otro le hablo a la novia, o ex novia, para cantar lo que piensan es una canción de amor, y que realmente trata de una relación obsesiva y enferma, esto a decir de su compositor.

Tras este emotivo momento, Summers quedó solo sobre el escenario para comenzar a tocar los acordes de “Next to you”, tema que abre Outlanods d’Amour, disco con el que The Police se dio a conocer casi 30 años atrás.



Así fue como todo había llegado a su fin, la cara de satisfacción se veía en aquellas personas que no pudieron vivir esto en su juventud y que ahora tuvieron la oportunidad, padres que salían como adolescentes del lugar contándole alas historia del grupo, o su importancia a su hijos y muchos más, callados y asimilando lo que vieron durante poco más de hora y media.

domingo, 18 de noviembre de 2007

Los fans, la fiebre de The Police y la bandera de Stewart


"Los fans, la fiebre de The Police y el peregrinaje de la bandera de Stewart Copeland por el mundo"

Por Jose_Peru



Desde aquellos lejanos, dos primeros años, en que "The Police" tocabá en clubs de Londres, o cuando se embarcaron en su primera y económica gira para conquistar norteamerica, sus incondicionales fans fueron sumandose de a pocos hasta llegar a ser los principales pilares del éxito que hoy corona, a la gira de reunión de "The Police, como la mejor del 2007.



Éstos fans, estan reunidos como una gran confraternidad, por el simple hecho de gustar de éste trio de virtuosos del rock de los ochentas. Entre ellos, no encontrarán disfraces o poses fuera de contexto, sino simples ciudadanos del mundo que se reunen a discutir o coleccionar todo lo que se refiera al trio Inglés y por supuesto seguir a su banda a donde quiera que éstos vayan.
La edad no los uniformiza, ya que podrán encontrarlos desde los 50 hasta los de 10 años. Algunos crecieron con el sonido de la banda, otros simplemente se los perdieron, y los demás los descubrieron no hace muy poco al encontrar sus vinilos o cd's entre los viejos anaqueles de sus padres o quizás al leer que su banda favorita de indy, punk o rock alterno los tenían entre sus mayores influencias. Ni que decir de los famosos rockers de hoy que no se pierden una instantanea con sus otrorá idolos.



El 2007 es el año en que los fans han tenido la oportunidad de recibir, como caido del cielo, el inesperado anuncio de su reunión. Algunos han tenido que esperar mas de 23 años, mientrás que los más afortunados acababan de engancharse con el estilo de Police.



Están los que prefieren a Andy Summers, entre éstos una gran legión de japoneses y alemanes, otros que pontifican el gran talento de Sting y los hay también aquellos que por el simple hecho de que Stewart Copeland sea el baterista los tenga pegados al mundillo "Police". Existen difrencias de opinión, pero para los fans como para el grupo; "The Police" ha resultado ser la puerta que necesita de ésas tres visagras para mantenerse en pie y abierta.



Sería largo e injusto enumerar los nombres de los fans más reconocidos. Muchos son capaces de viajar miles de kilometros por avión o tierra para ver a "The Police" en concierto y no solo se contentan con uno; hay los que pueden presenciar hasta 10 ó 15 con el mismo ritmo febríl de un dia en una ciudad para luego trasladarse a otra. Han habido casos en que no pueden conciliar una espera tan larga y deciden darse la vuelta al mundo por el único placer de verlos sobre la tarima. Otros pocos hasta han tenido la dicha de participar en una prueba de sonido y cantar junto a "The Police". Cada quien pertenece a un foro o club, pero lo que los une con verdera pasión, es "The Police", como un trinomio afiatado e indisoluble al momento de expresarse sobre el escenario.



Una historia aparte es la de los miembros del foro de Stewart Copeland [http://www.stewartcopeland.net/], quienes tuvieron la iniciativa de organizar una especie de maratón en la que una bandera verde, con la silutea de Stewart montado sobre un caballo -el polo es su otra pasión-, se paseé en cada ciudad que "The Police" se presente alrededor del mundo.



Ésta aventura se dió inició en Vancouver - Canada, con el primer concierto de reunión, y hasta el momento ha atravezado cielo, mar y tierra hasta llegar a su siguiente destino. Dos veces a cruzado el atlantico y se dispone a aterrizar dentro de poco en tierras de América Latina, para seguir su camino hacia Oceanía, Asia y denuevo hacia norteamerica y Europa; hasta completar un extenso recorrido que la lleve a descansar el 2008, de tanto trajin.



Cada uno de los fans que han visto pasar y flamear, ese verde estandarte, en medio de las multitudes, han podido estampar su firma para la posteridad. Hasta el momento no se cual será su destino, pero todo me hace suponer que estará en algún destacado lugar dentro del hogar de Stewart Copeland.



Quien escribe, tendrá la misión y objetivo de alzarla entre la marea de fanaticos que se ubicarán en el Estadio Nacional de Santiago de Chile y esperaré la clásica señal de reconocimiento hacia los fans, por parte de Stewart, por su fervor y cariño apesar del tiempo transcurrido.

"The Police" es un sentimiento y lo que une a su legión de admiradores es simplemente el poder de su música, carisma y talento.
Fotos: Agencias de Noticias AP, France Press o de fans (Helen aka Dafttart, Giovanni, etc)

viernes, 16 de noviembre de 2007

The Police gana premio mejor gira 2007


The Police gana el premio a la mejor gira del 2007

viernes 16 de noviembre de 2007

Por Michelle Nichols

NUEVA YORK (Reuters) - La reunión del trío de rock The Police para sus primeros conciertos en más de 20 años fue elegida como la gira más rentable y con mayor venta de entradas del 2007, en la cuarta edición de los Premios Billboard Touring.



El cantante y bajista Sting, el baterista Stewart Copeland y el guitarrista Andy Summers comenzaron la gira en mayo y está previsto que la terminen a principios del próximo año, tras viajar a través de América del Norte, Europa, Latinoamérica, Australia, Nueva Zelanda, Japón y China.


Según los datos de Billboard hasta el 20 de septiembre, The Police recaudó más de 171 millones de dólares (unos 116 millones de euros) en 53 conciertos que han presenciado más de 1,5 millones de personas.



Arthur Fogel, presidente de la compañía de giras de conciertos Live Nation que produce el tour de The Police, dijo en la conferencia Billboard Touring que el éxito potencial de la gira fue no dar nada por sentado.



"Claramente había una gran demanda tras más de 20 años de ausencia de giras y por el hecho de que estuvieran en lo más alto cuando se separaron a mediados de los ochenta," dijo.
Pero ninguno de estos factores garantizaban nada por sí solos y desde "el primer día" estaba claro que se necesitaba un lanzamiento a lo grande para asegurar el éxito, dijo Fogel, que ha producido 10 de las 15 giras más rentables de todos los tiempos como las de "The Rolling Stones", "U2", "Madonna", etc, según Billboard.