sábado, 22 de diciembre de 2007

Un sueño llamado The Police según un fan de Colombia

El camino de un fan colombiano para lograr ver a The Police

¡Hola José!

Leí tu recuento de la increíble experiencia que tuviste en Chile con Stewart Copeland y la realización de tu sueño en una forma tan espectacular que colmó todas tus expectativas y no sería temerario decir que las rebasó con creces. El apoyo y la energía que has recibido de todas partes del mundo a través de los foros de http://www.stewartcopeland.net/ y otros websites, es simplemente el fruto de una semilla que tu devoción por Stewart y The Police sembraron desde hace mucho, cuando tu imaginación fabricaba una ilusión, y tu corazón pedía con la fuerza que solo un fan comprende, que contra todos los pronósticos y a pesar de todas las palabras adversas de Sting durante muchos años, se produjera la esperada reunión y los acérrimos de The Police pudiéramos tener la oportunidad de ver al poderoso triunvirato que antaño patrullaba las calles de la música.



Desde el anuncio de la gira visité los foros de SC.net con regularidad pero nunca me registré para postear mensajes, hasta mucho después. Por supuesto no pudo pasar inadvertida para mí la presencia de algunos hispanohablantes entre los cuales destacaba un fan sudamericano, un hijo del Perú al que todos los foristas trataban con gran aprecio y que tenía fama de haber tenido previamente un contacto directo con el único y sin igual Stewart Copeland, amo de los platillos.



A medida que las noticias de prensa y las actualizaciones de los websites se iban sucediendo día tras día, vi crecer y encogerse dentro de mi la esperanza de que la banda viniera a Bogotá, mi ciudad. Al mismo tiempo veía como te pasaba algo similar, cuando las posibilidades de un concierto en Lima menguaban día a día.

No sé si lo recuerdas, pero a mitad de 2007 hice mi tímido ingreso a los foros de SC.net, preguntando algunos datos a los foristas. Había tomado la decisión de ir a ver a The Police a Buenos Aires aunque tuviera que acudir a medidas deseperadas. Mis mensajes no fueron muchos, pero en el último de ellos te dije que estaba a punto de embarcarme en la madre de todos los secret journeys, pues a falta de otros medios había decidido tomar carretera y llegar hasta Buenos Aires haciendo autostop. Allí me contestabas que tuviera en mente las vastas distancias por carretera en suramérica eran mucho mayores que Europa, y recuerdo que sonreí en ese momento, pues intuí que como yo ponía mis posts en inglés, se te había pasado por alto que hablabas con alguien de Colombia... yo comprendía a qué distancias te referías pues llevaba un par de semanas estudiando mapas. Aún así nada me importaba, pues, al igual que tu, sentía la certeza de que esta sería la primera y última oportunidad de ir a un recital de The Police para nosotros los que por edad y ciudad nos perdimos los conciertos de la época de mayor gloria de Stewart, Andy y Sting.


Tu historia y la mía son paralelas y contradictorias, pues luego de tropiezos demasiado numerosos para listarlos aquí, perdí la motivación y la esperanza de llevar a buen término mi viaje a la Argentina. Tú por tu lado no dejabas de moverte para pedir a quien fuera, que llevaran la gira a Lima. Para mis adentros me decía que, si tú tenías éxito, reviviría también mi esperanza dado que Lima es una ciudad mucho más cercana.

Con el correr de los días se me hizo claro que tal cosa no iba a pasar, y me resigné. Siguiendo de cerca los foros, me emocionanba mucho al leer los mensajes de todos esos fans que iban poniendo sus anécdotas en cada concierto, y más aún las de aquellos que iban a dos y tres presentaciones, y contaban la enorme alegría de ver y escuchar a The Police en vivo. También me divertía con los recorridos de la Bandera y sus cruces a través del atlántico. Pero al mismo tiempo que me alegraba por todos los que hacían parte de esos relatos, me invadía la tristeza de pensar que yo no experimentaría aquello personalmente, y así, mis lecturas de los foros se hicieron menos frecuentes cada vez hasta que cesaron totalmente.

La luz de la esperanza, esa que tu nunca dejaste apagar, renació para mí por un amigo que me contó sobre un concurso radial que llevaría dos personas a uno de los shows en Argentina. Entré al concurso con un poco de escepticismo y ocurrió lo imposible... gané. Ha sido uno de los momentos más extraños de mi vida cuando el hombre de la radio me dijo que me iba para Buenos Aires. Pensé que iba a despertar de un sueño, pensé que esto le estaba sucediendo a alguien más... no estaba seguro de que aquello no fuera una alucinación.

Pero no lo fue. Al igual que a ti, se me cumplió el sueño... Y aunque lo luché mucho menos que tú, no lo deseé menos intensamente. De maneras distintas pudimos llegar desde muy lejos, tú a Santiago y yo a Buenos Aires, a una cita que el destino nos tenía reservada con la banda que llevamos en el corazón. Pero tú te ganaste un increíble premio a tu mayor perseverancia, la intensidad de tus esfuerzos y la enorme pasión por The Police que te mueve, y ese premio es la conexión vital (casi palpable a través de la pantalla) que pasa de tus dedos a los de Stewart en esa genial foto que sacaste en el backstage.



José, te felicito sinceramente... y deseo que ese recuerdo dure igual de intenso de tu mente y tu corazón todos los días de tu vida y mucho más allá, y que por siempre resuene en tus oídos la gran frase que te dijo Stewart: You and me are there, in the center of the Universe.

UN GRAN ABRAZO! SI ESTAS COSAS SUCEDIERON, CUALQUIER COSA PUEDE PASAR! OJALÁ ALGUN DIA NO MUY LEJANO PODAMOS GOZAR A THE POLICE EN NUESTROS PROPIOS PAISES... CUANDO ESO PASE, YO VOY A LIMA Y LUEGO VIENES TU A BOGOTÁ!

Mario (Centauro en SC.Net)

lunes, 17 de diciembre de 2007

Cuando The Police hizo vibrar al River Plate en Argentina

"120 mil argentinos vibraron con The Police durante dos dias"

"¿Qué tal Buenos Aires?", señaló el trío formado por Sting (bajo y voz), Andy Summers (guitarra) y Stewart Copeland (batería) en el escenario montado en el estadio "Monumental" de River Plate, en el barrio porteño de Núñez.



Una noche a puro hit de la mano de grandes: Sting, Andy Summers y Stewart Copeland le sacaron brillo al estadio y arrancaron un lagrimón a más de uno.



Antes, pasaba sin demasiado brillo Beck, que hizo de telonero y revisó varios de sus éxitos y tuvo su merecida ovación, aunque lidió con un público que no podía más de impaciencia.Los tres músicos, ya entrados en años, vienen con 6 meses de multitudinarios estadios a cuestas, y no solo se encuentran en perfecto estado (la voz de Sting parece sonar desde los cds originales), sino que superan toda expectativa, demuestran porqué tanto alboroto con su visita, porqué tanta fama.



Por su parte, el grupo no abandonó su entusiasmo y los gestos enfáticos durante el desarrollo del recital, que forma parte de su gira de reencuentro para celebrar el trigésimo aniversario desde el nacimiento de la banda.



Como frontman, Sting se mantuvo en contacto con el público y hasta lo hizo corear y varias veces acompañar con palmas. La gente, feliz. Tarea dificil no ser atraído por el cuasi pulpo Stewart Copeland, que no paró ni un momento de darle golpes a todo lo que tenia alrededor, que era bastante.



En poco más de dos horas de show, “Message in a Bottle” abrió a todo trapo, y lo que siguió del tracklist fue una catarata de hits, uno tras otro, de principio a fin. Pasaron entre show y bises “Invisible Sun”, “Walking in Your Footsteps”, “Walking on the Moon”, “Don't stand so close to me”, “Every little thing she does is magic”, “De do do, da da da”, “Every Breath You Take”, “Wrapped Around Your Finger”, y se despidieron con el clásico “Roxanne”.



La puesta ostentaba grandes pantallas que viraban entre imágenes del concierto e imágenes/colores a tono con cada tema (inclusive viejas filmaciones de la banda en su juventud), y un escenario bien luminoso, con lo que todo por momento parecía estar siendo un DVD de A&E Mundo, visto en un cómodo sillón. Tal vez sea que de hecho, la banda eligió a nuestra ciudad para la toma de imágenes de su nuevo DVD en vivo.



Tras su arribo a Argentina, los músicos del trío fueron declarados "huéspedes de honor" de Buenos Aires por la Legislatura porteña. Según el proyecto impulsado por el legislador Alejandro Rabinovich, esta declaración se debe a su "compromiso social" y su labor "en defensa del cuidado del medio ambiente".

Fuente: ANSA y http://www.vuenosairez.com/articulo.php?tipo=1&idRevento=1060 Fotos: Ana Krauchik, JMLR Joe y Agencias de Noticias

sábado, 8 de diciembre de 2007

The Police en Chile fué mágico - mi testimonio


The Police y Stewart Copeland en Chile fue algo mágico

Todo fue mágico... mi aventura para ver por vez primera a "The Police" fue realmente como sacado de una película con ribetes místicos o extrasensoriales. Todo comenzó hace meses cuando una mañana me desperté con un sueño en el que mi adorable y terrenalmente fallecida abuelita Elba me decía que debía viajar a Chile, eso se me quedo grabado y se lo comenté a mi familia.



Llegaba mediados de noviembre y la gira Latinoamericana de "The Police" estaba por iniciarse, todo parecía presagiar que los Police actuarían en Lima, lugar donde resido, pero pasaban los días y todas esos anuncios radiales terminaron de emitirse luego de confirmarse una nueva fecha en Lima para el trio argentino de rock en español "Soda Stereo"... telefoneé a la radio y me confirmaban lo que presentía "The Police" ya no se presentaría en Lima... envié un S.O.S. que muy pocos en el mundo saben donde y que no pienso revelar... y se dio lo inesperado viajaría a Santiago de Chile... un equipo de ángeles hilvanó conmigo esta aventura... por vez primera vería a "The Police", el grupo de toda mi vida, aquel que me hizo vibrar, saltar, llorar y no se que mas al escuchar sus melodías en el auto, caminando por las calles de Lima o en la soledad de una habitación.

Dos o tres días antes de mi partida, recibí una comunicación: "Stewart Copeland, el mejor baterista de todos los tiempos - en mi concepto y en el de muchos otros - quería conocerme", la noticia me dejó en shock. Asistir al concierto de "The Police" ya significaba para mi una bendición, pero el hecho de que iba a conocer personalmente a uno de los tres virtuosos músicos de "The Police" era demasiado increíble para digerirlo. Se me ocurrió, en complicidad con un gran amigo y vecino, Gianfranco, adquirir algunos regalos típicos del Perú para Stewart, Andy y Sting, y su certera recomendación para llevar la bandera peruana al concierto.


Con todo mi equipaje listo llegó el día del viaje y ya en el aeropuerto de Lima empezaba el tramo hacia mi experiencia con The Police en directo. Me preguntaba por que a Chile y no Argentina u otro país... mi abuela había nacido durante el cautiverio en Tacna, cuando ésta formó parte de Chile, conocía lo que ella había sufrido durante esa ocupación territorial y ahora por intermedio de un sueño ella misma me afirmaba que debía viajar a Chile con meses de anticipación. ¿Cuál era el verdadero mensaje tras ese sueño?



Llegué a Chile, con cierto reparo pero sin ningún atisbo de rencor y en mi maleta, a último minuto, había alcanzado a empacar la bandera de mi país con la intención de hacerla flamear por algunos segundos frente a los Police y dársela a Stewart, a pesar de alguna remota posibilidad de riesgo que ello pudiera significar; debido a viejas disputas entre dos países hermanos que se desencuentran muy de vez en cuando... mayormente en encuentros de índole futbolístico o por la intransigencia de algunos extremistas de uno y otro lado que nunca faltan.

Pero todo parecía estar a mi favor, como una fuerza extraña que me empujaba y abría puerta tras puerta para pasar gratos momentos en tierras chilenas, ya sea con gente de diferente nacionalidad, en el hotel donde me hospedaba, o simplemente en la calle ante cualquier ciudadano local.

Mi ticket estaba en Valparaíso, en casa de un primo que vive en ese pintoresco puerto chileno a dos horas de bus desde Santiago. Tenía que recogerlo, pero previamente acordamos ir al mercado local a comer una tradicional y sabrosa "Paila de Mariscos" la cual fue el aperitivo perfecto para un recorrido por el puerto que dejó mi palides, producto de la neblina limeña, por un bronceado color caoba ante la plenitud solar de Valparaíso y una posterior visita a Viña del Mar para conocer la "Quinta Vergara", donde en 1982 unos jóvenes Police fueron premiados con dos "Gaviotas de Plata" por sus exitosas presentaciones. Para eso Apusky, mi primo, se había olvidado de entregarme el ticket del concierto y tuvimos que regresar a su casa para recogerlo, visitar Viña muy apretadamente y regresar con las mismas a Santiago para tomar el metro y llegar a mi hotel con las justas a preparar todo para el día "D".



Llegó el día del concierto, debía dedicarme integramente a ese evento y en particular a mi encuentro con Stewart Copeland en persona. Primero debía recibir la bandera verde del foro de Stewart de manos de una fan argentina que no conocía y que la había traído desde Buenos Aires para entregarmela como representante peruano del site oficial de Stewart Copeland... ésa bandera había recorrido muchos países y en cada ciudad donde The Police daba su mega gira de reunión 2007-2008. Ana Krauchik llegó con dos amigas más, a mi hotel, y me hizó entrega del estandarte verde, ese pedazo de tela con la figura de Stewart cabalgando sobre un caballo (su otra gran afición) era el simbolo de lo que muchas manos ansiaban poseer y que finalmente descansará en algún destacado rincon del hogar de la familia Copeland. Vaya responsabilidad, por fin la tenía en mis manos y debía cuidarla como si mi propia vida dependiera de ella. Se veía tan frágil y pequeña pero tenía un gran significado y me dispuse a firmarla, ahora era yo el escogido.



Luego de ese capítulo, llegaba el momento de concentrarme en el encuentro con Stewart, tenía un numero al cual debía recurrir para recibir instrucciones, pero éste nunca funcionó... con un nombre en un simple papel y al recordar donde se encontraba la banda me anime a telefonear para allá y preguntar por dicha persona... Bingo! Una voz al otro lado del auricular me contestó, se mostraba familiar conmigo y eso me dio pie para luego desenvolverme de la misma manera.

Una vez de vuelta en mi habitación me dediqué a ultimar los preparativos de lo que debía llevar al concierto... y la bandera peruana roja y blanca con una frase en inglés en el paño blanco fue pulcramente dibujada: "Jose from Peru is here for supporting The Police" era el lema.

Con las instrucciones en mano, toda mi indumentaria Police, unas gafas negras, las banderas y los regalos acomodados en una ligera mochila me dirigí a la estación Baquedano del metro de Santiago con dirección a la estación Ñuble donde debía caminar unas cuadras hasta divisar el Estadio Nacional... Toda esta información la había bajado de internet y el regreso con el transantiago también a pesar que nunca había estado por esa zona... ¿Qué me depararía la diosa fortuna? No había manera de como saberlo...



Después de una extenuante caminata llegué al estadio y al verme, con mi credencial de backstage -un recuerdo adquirido en USA- colgada alrededor de mi cuello y con un t-shirt oficial del tour, los de seguridad me explicaban que podía entrar a la zona privilegiada para el staff de "The Police". Pero a esa tentación no podía sacarle partido, mi formación familiar me había enseñado que la honestidad es ante todo una cualidad efectiva ante cualquier adversidad. Luego, en la cola para entrar intercambié muy gratas conversaciones con diferente fans chilenos que me mostraban su amistad desinteresada, unos iban a galería y otros a general mientras mi ticket señalaba la zona de "Golden Circle" la más cercana al escenario.



Ya en el interior del estadio, el asistente de Stewart me esperaba en el lugar previamente pactado y a la hora exacta como habiamos acordado por teléfono... Wooow! Stewart quería conocerme... Brad me reconoció al instante y yo también lo reconocí al desplegar la bandera verde... pero debía esperar unos 15 minutos más, que para mí fueron eternos.


...Mientras eso sucedía el público chileno pensaba que yo era parte del staff y se animaban ante cada foto que les tomaba, tanto como para este Blog como para el foro de Stewart... luego con mi bandera peruana sobre mis hombros ya la gente me pedía acercarme, querían verla, y al explicarles sobre mi misión con la bandera verde de Stewart me solicitaban tomarle fotos, algunas compatriotas querían saber como había hecho para tener el honor de conocer al gran Stewart Copeland.




Me despedí de ese entusiasta grupo de fans, al ver que mi reloj marcaba la hora exacta del backstage, junto a Brad entré con mucha facilidad a esa zona prohibida para el común de los demás y en el acto nos hicimos amigos... el lugar era todo blanco y decorado con motivos árabes, había champagne en plateadas cubetas y la gente del equipo venía y salía...por Dios estaba en medio del mejor equipo de gira 2007 del mundo del rock y yo ni me inmutaba, entré de lo mas fresh, con la intención de mostrarme tal como soy y dejar de lado algún rezago de timidez o diplomacia, algo muy natural ante cualquier nueva persona que uno llega a conocer...

Brad me díjo que esperará un momento ya que tenía que buscar a Stewart y en esos instantes, estando sólo, pasó frente a mi el mano derecha de Sting, el afable Danny Quatrochi, lo llamé por su nombre, éste volteó y conversamos un rato haciéndole recordar que nos conocimos en Londres en un concierto en solitario que ofreció Sting en el año 93 en el Royal Albert Hall donde le regale a Sting una chompa de baby alpaca que llegó a atársela a la cintura por dos días consecutivos...pero ni se me ocurrió solicitarle ésta vez una cita con Sting.

Sting en Londres abril de 1993, con la chompa de alpaca que le regalé anudada a su cintura

Los del staff del espectáculo también creían que yo era parte del equipo y me preguntaban en inglés donde estaba Beck y su grupo ( que les teloneó a The Police en Buenos Aires y Santiago) de ahí pase al camerino de Stewart y Brad me presentó al asistente de Andy Summers, nos dimos la mano y nos llevamos muy bien y denuevo ni se me ocurrió solicitarle una entrevista con Andy... yo estaba totalmente en shock y solo enfocado con lo de Stewart...el camerino decorado con arte árabe y étnico adornaba el lugar, unos armarios con ropa e instrumentos de percusión también eran parte de aquella locación... pude entonces reconocer la voz de... sí, era él... en eso entró Stewart y yo sólo atine a decirle: "Woooooooow you are the real Stewart Copeland" y él "Hey, you are the real Jose from Peru" jajaja nos reimos mutuamente y al instante surgió muy buena química entre nosotros... estuve de los mas cómodo con él... como si me encontrara con un viejo amigo que no veía de tiempo... de ahí conversamos amigablemente y yo no atinaba a sentarme...



Solo me motivaba mostrarle los regalos que le había traído a él, como a Sting y Andy: 3 chullos muy coloridos y fashions de Alpaca pura, 3 chakanas andinas -símbolos del gran emperador Inca Pachacutec- como pendientes hechas de piedra negra del Cusco- le explique el significado y al decirle que el hueco en el medio de esa especie de cruz andina significaba el centro del universo me dijo: "Jose, you and me are there" cool, dibujé una sonrisa... luego le mostré los CD's de musica peruana que había llevado para los tres...claro q le dije q les sacara copias para Sting y Andy jajaja... primero, el "Inkaterra" de Miki Gonzales, un excelente trabajo de investigación músical de instrumentos y sonidos andinos y de la selva amazónica ejecutados por músicos nativos y armoniosamente fusionados con chilli out y house; una especie de "Rhytmatist de los Andes y Amazonía", luego un espectacular álbum de la gran compositora Chabuca Granda con mucho cajón en la percusión y ese elegante vals peruano que solo Chabuca solía hacer, ahora era el turno de presentarle un album doble en directo de la banda "Perujazz" un interesante y virtuoso cuarteto de jazz fusión que mezcla perfectamente las raíces afro-peruanas con el jazz y por último un CD de guitarra andina con técnicas de guitarra clásica del prestigioso guitarrista peruano Raúl García Zárate, obviamente para Andy Summers... todo se lo explicaba y el gran Stewart maravillado...

Luego escogió su chullo, "So I need to choose mine" jejeje, se incorporó e inmediatamente lo colocó a una especie de busto que decorabá su camerino y me dijo: "This hat was a mexican one I will change it with the peruvian" también le regale una revista de "Prom Peru" (la entidad oficial de turismo del Perú) con fotos de gran factura de mi apasionante país... y le dije "Stewart, I have a Flag"... "Ohh don't show me, you know Jose what happened last time when I touch it" (se refería a un incidente que sucedió en México cuando una fan dejó que Stewart toqué su bandera, algo que estaba prohibido según las reglas que debíamos seguir los que portabamos la bandera verde) y le respondí: "No, this one is my own flag, my peruvian Flag, not your green Flag" entonces le mostré mi propia bandera, la rojiblanca, la peruana en la que había escrito "Jose from Peru is here for supporting The Police" se alegró y la sostuvimos para la foto, para finalmente entregarle mi backstage pass y pedirle que me lo firmara, para eso precavido como siempre, llevé mi lapicero de tinta permanente y me dijó: "Jose, you come totally ready" y le respondí: "Somedays, I am a bit german" ja,ja,ja... ni se cuanto tiempo hablamos la cosa fue que cuando salí de ese mágico encuentro y regresé al campo del estadio éste ya estaba full... reventando de gente y nose como así... luego llegaría muy cerca al escenario y en el medio, en frente a la posición de la batería de Stewart Copeland...



En el privilegiado campo del "Golden Circle", donde me encontraba, había un pequeño fan que llevado por su padre, le explicaba con admiración lo que sus ojos verían y oirían en manos de Andy, Stewart y Sting... intente ganarme la confianza de la gente que me rodeaba con un poco de dificultad.. sobre mi pecho mi ligera mochila guardaba la bandera peruana, mi camara digital así como la preciada bandera de Stewart, ya con firmas de un fan chileno y una venezolana, que como yo, tuvo que viajar muchos kilometros para ver a su banda favorita...


Entonces ví como ese niño, de vez en cuando, era alzado por su padre para apreciar a Beck que ya estaba por finalizar su performance... les explique a ambos que ante una canción de Bob Marley y el sonido del Gong de Stewart se iniciaría el concierto de "The Police", saque la bandera y les explique brevemente su significado y recorrido... y decidí que ese niño chileno sería el que tuviera el privilegio de alzarla por vez primera en el concierto de Santiago y para que Stewart viera su bandera por lo alto me ofrecí a sostenerlo sobre mis hombros, con la lógica aprobación de su progenitor, mientrás éste lo aseguraba por la espalda... debió haber sido algo muy especial para ese pequeño fan ya que no deseaba bajarse pero también era riesgoso tenerlo ahi durante mucho tiempo ante una posible protesta de los de atrás.



Durante el concierto hubo una espectacular sincronizacion entre lo que alzaba la bandera verde de Stewart y él apuntandome con su baqueta, aprovechando los coros de "Hole in my life" y "De do do do"... entonces mucha euforia se apoderó de la gente al verificar de lo que les había comentado era totalmente cierto... Stewart era participe del show y con el público... para ese momento todo era perfecto... un show impecable, la aseveración de lo virtuosa que es ésta banda, parece como si los años no hubieran pasado y suenan espectacularmente bién. Las texturas y colores sonoros que brotan de la guitarra de Summers son espectaculares, la batería y percusión de Stewart son fuera de este mundo y el acompasado y tremulo bajo de Sting y su inconfundible voz, son en definitiva los sellos del inconfundible sonido Police y ésto por fin lo estaba disfrutando en vivo. En definitiva el espectaculo son los tres y sus respectivos instrumentos.



Muchachones, chiquillos, niños, padres y madres... un espectáculo para toda la familia que valía la pena disfrutarlo... Sting habló bastante en español, Andy muy sonriente, haciendo algunos gags o sitcoms, jugando con su guitarra y compenetrado con Sting que iba y venía de extremo a extremo del escenario o jugando con su antara mientras tocaba "Walking in your footsteps", Andy haciendo lo propio con la guitarra y el microfono para sacar esos rugidos de ese dinosaurio adormitado que parecía despertarse y envolvernos desde las pantallas gigantes... en el útimo encore un momento muy particular fue la jocosa performance de Andy, que al quedarse sólo en el escenario, pedía con señas o por medio de su guitarra el regreso al escenario de Sting y Stewart... mientrás el público coreaba "Andy, Andy, Andy, Andy" ... los dos que faltaban regresaron y fue para cerrar la noche con el furioso ritmo punky de "Next to You"



No todo había acabado, Sting se despidió con un "Chao, Santiago" y fue alucinante ver que Stewart se acercaba frente al aún encendido microfono de Sting y ante 50 mil personas dijo: "ALL THE WAY FROM PERU, JOSE!!!" (todo el camino desde el Perú, José!) mientras en ese preciso instante sostenía en mis manos mi bandera roja y blanca y escuchaba por esos poderosos parlantes esa frase que no se me olvidará por nada y en el acto Stewart señalandome desde lo alto del escenario hacia la espesura de ese mar de fans que colmaban el Nacional de Santiago...yo no sabía como reaccionaria el publico ante la sola mención del nombre de mi país... pero ya muchos fans, a mi alrededor, me daban la mano, me entregaban sus tarjetas o me felicitaban por mi blog sobre la banda o apuntaban en sus brazos mi email o la dirección de éste Blog.... yo habia sido escogido y señalado por Stewart y eso no era poco... y los pocos reparos que al inicio de mi periplo alguna vez tuvé fueron totalmente sacramentados y sepultados por esa fraterna acogida de aquellos fans chilenos.



La historia parecía estirarse y siguió, ante la linda gente de Chile que me brindaba su calor humano y un fan peruano llamado Javier, que hizó flamear previamente nuestra bandera y que se ofrecía a llevarme de regreso a mi hospedaje y contarle detalladamente la fascinante historia de la bandera verde de Stewart. Javier fue alguien como caído del cielo ya que no tenía ni la mas remota idea -en ese momento- de como regresar a mi destino... y quizás ese destino cambié para bién mío y en aquellos que lean éste reporte, de que la música puede romper barreras infranqueables solamente impregnadas en los subconscientes de algunos o muchos... "The Police" lo hizó y yo también así lo sentí... Todo empezo con un sueño y termino como tal... ahora estoy plenamente seguro que el contundente mensaje que iba a re-confirmar con esta extraordinaria experiencia -y que me motivó desde nose donde mi abuela- éra y es que la fuerza y energía del amor es mucho mas poderosa que esa aparente simple palabra... si nosotros actuamos así recibimos de esa misma fuente.

Hace unos instantes recibi un email de alguien muy cercano a Stewart que no logró conocerme... y ahora me preguntó ¿Cómo consiguio mi email? Parece q les cai rebien... así parece ... ya me ofrecí de guia a cualquiera de la banda o su equipo para cuando vengan a visitar el Perú ya sea en gira o fuera de ésta. Ya en Lima, me enteré por intermedio de un mensaje navideño y de año nuevo publicado en su portal por el mismo Stewart Copeland, que Sting le preguntó ¿Quién es José?

Saludos a todos aquellos fans chilenos, venezolanos y peruanos que estuvieron esa noche mágica en Santiago de Chile.

Por: José - Perú, diciembre 08 del 2007

domingo, 2 de diciembre de 2007

The Police en Buenos Aires - Argentina

The Police entretelones en Buenos Aires


Sting y sus músicos mezclaron naturismo y bife argentino

Los músicos ingleses llegaron al país el jueves y se quedan hasta el próximo martes ocupando 20 lujosas habitaciones del Faena. El cantante trajo a su propia cocinera, una francesa que le prepara comida macrobiótica, pero se tentó con la carne en un show de tango. Té en hebras, relax y champagne en la pileta antes de los shows en el estadio de River. Cultor de la vida sana y adepto a una rigurosa dieta macrobiótica, Sting viaja con su propia cocinera. Sin embargo no pudo resistirse a la tentación de la carne argentina y el viernes por la noche rompió su rutina alimenticia con un bife de chorizo y vino Malbec en un espectáculo de tango y folclore que lo dejó cautivado.



The Police llegó a Buenos Aires en un vuelo privado proveniente de México en las primeras horas del jueves. Se trasladaron juntos hasta el Hotel Faena en Puerto Madero pero no subieron a sus habitaciones hasta después de las 3 de la mañana.

Inmunes al jet lag, aprovecharon la madrugada cálida para relajarse en el Pool Bar, el área lounge que bordea la pileta. La banda y sus acompañantes ocupan más de 20 habitaciones: Andy Summers duerme en sábanas de algodón egipcio en la suite presidencial, con vista al Río de la Plata.



El baterista Stewart Copeland ocupa La Torre, un apartamento de tres pisos con vista a la reserva ecológica y un baño que abarca casi la totalidad del segundo piso. Sting se hospeda en la suite Imperial, la misma que había pedido Lenny Kravitz en su última visita. Tiene 360 m2 y dos pisos, con un amplio deck, cocina, living comedor y cuarto de huéspedes que permanece vacío. Sólo entran a la habitación el cantante y su esposa Trudie Styler, que sorprendieron al staff del hotel con su romanticismo: besos en público, abrazos al pie de la pileta y arrumacos constantes.



También Joaquín Sabina y su mujer Jimena están en el Faena, pero apenas cruzaron saludos en el lobby del hotel.

Para no tener que pedir agua caliente permanentemente Sting pidió que instalaran pavas eléctricas en los cuartos. Trajo una variedad de té en hebras que reparte entre los músicos. El viernes, Summers prefirió desayunar un café con leche frío en su habitación. Copeland ordenó un huevo hervido, leche y agua mineral sin gas.

Summers optó por la vida al aire libre junto a uno de sus mellizos, de 20 años y unos 10 centímetros más alto que él. Ambos salieron siempre con cámaras Leika y no dejaron de tomar fotografías. El guitarrista publicó hace algunos años I’ll be watching you, un libro con 600 imágenes de The Police que él mismo tomó entre el 80 y el 83 y quizás se prepare para la secuela.



Antes del almuerzo el cantante pasó casi una hora en el Haman, el baño turco del Faena. Trudie pidió una sesión de masajes y luego manicuría.

Comieron junto al equipo en El Mercado, el restaurante informal. Los asistentes ordenaron a la carta y el cantante y su esposa la comida especial preparada por su cocinera, una francesa experta en comida macrobiótica, que cuenta con su propio espacio en una de las cocinas del hotel. No se la vio ir de compras y se limita a la infinidad de bolsitas con legumbres que trajo consigo.

A la noche, la cocinera tuvo descanso y los músicos se entregaron a un bife en Gala Tango, una tanguería de San Telmo a la que fueron con el baterista. Copeland, Sting y señora hicieron una reserva para quince personas y llegaron cerca de las 22. Disfrutaron de una hora y media de concierto con una orquesta de tango, cuatro parejas de baile, un charanguista y show de boleadoras.

Aunque en The Police toca el bajo, Sting llevó una guitarra con intención de sumarse al espectáculo, aunque no se dio la oportunidad. Sí pudo Copeland, que improvisó un malambo con un bombo bien argentino. El cantante quedó fascinado con el charango y pidió el mail del lugar.


La tertulia se extendió con copas de champagne en la pileta del hotel y ayer los músicos recién amanecieron cerca del mediodía. Comieron en el hotel y 25 minutos después de las tres de la tarde partieron en una flota de camionetas Mercedez Benz rumbo al estadio a ajustar el sonido de los recitales de ayer y hoy en River. Tuvieron que hacerlo temprano para que la velada pudiera arrancar antes de las 19 con los locales Cuentos Borgeanos, que precedieron a Beck, un telonero con público propio.