"Los tambores de Stewart Copeland pararon la lluvia en pleno concierto de The Police en Bilbao"
Los más avispados de los 35.000 tíos y tías que subieron a Kobetamendi el viernes aguardaban frente al escenario donde iba a tocar The Police, mientras unos cuantos despreocupados bailaban en la otra campa con el final de The Charlatans. Fue entonces cuando, maldición, apareció la lluvia. Se hubiera agradecido horas antes, después de todo un día con el sol carbonizando las capas más superficiales de la piel, pero en ese momento no hizo mucha gracia, vaya. Corriendo para coger sitio y al pasar delante de una carpa sonó el 'My Sharona' de The Knack, que supuso un subidón y la alegría de pensar que qué más daban cuatro gotas.
Los más avispados de los 35.000 tíos y tías que subieron a Kobetamendi el viernes aguardaban frente al escenario donde iba a tocar The Police, mientras unos cuantos despreocupados bailaban en la otra campa con el final de The Charlatans. Fue entonces cuando, maldición, apareció la lluvia. Se hubiera agradecido horas antes, después de todo un día con el sol carbonizando las capas más superficiales de la piel, pero en ese momento no hizo mucha gracia, vaya. Corriendo para coger sitio y al pasar delante de una carpa sonó el 'My Sharona' de The Knack, que supuso un subidón y la alegría de pensar que qué más daban cuatro gotas.

