viernes, 30 de mayo de 2008

The Police: Una prueba de sonido memorable y su gira por USA

Una prueba de sonido memorable con "The Police" y su cuarta gira por USA

Poder apreciar actualmente a "The Police" sobre el escenario, luego de 23 años de separados, es un milagro o un acto casi mágico dentro del show business. Mas aún si un fervoroso fan tiene la única e irrepetible oportunidad de tener una prueba de sonido con Andy Summers, Stewart Copeland y Sting! Esto fue lo que le aconteció a Anthony aka "Spec" en Houston - Texas durante la cuarta vuelta de los Police sobre el inmenso territorio norteamericano de Los Estados Unidos de América.



"The Police" sigue dando que hablar por el mundo y sus energías parecen inagotables, haciendole frente a gratuitos detractores que no vale la pena mencionar. Durante una de sus paradas en las tierras del Tio Sam, un fanatico -que era muy niño cuando "The Police" se despedía por última vez de los escenarios en 1986- tuvo la fabulosa oportunidad de compartir la tarima con nada menos y nada mas que Andy Summers, Sting y Stewart Copeland en persona. Anthony, mas conocido en la comunidad de Copeland como "Spec", fue parte de un afortunado grupo de fans que adquirieron un paquete para tener la opoción de presenciar y participar en una prueba de sonido y un backstage tour con la mítica banda británica. La recaudación por la compra de dicho paquete va integramente para financiar obras sociales. En el 2007 fue para la organización "Water Aid" y en esta ocasión para "Unitus", que da soluciones innovadoras para revertir los indices de pobreza en el tercer mundo.



Nuestro buen amigo Anthony, como buen fanatico, iba provisto de su cámara fotografica, de video y sobretodo con su habilidad para poder tocar la batería. Es así que el grupo de afortunados fans fue apersonandose en la ubicación que mas les acomodaba, unos al lado del microfono de Sting, otros rodeando a Stewart y los demas con Andy... No cabía duda que a "Spec" le emocionaba estar ahí y no perdia de vista a Stewart y su resplandeciente "Tama".



Parte importante del soundcheck, junto a los fans, es facilitarle a Sting el no gastar su voz en la prueba de sonido y cantar las lineas de las canciones que en conjnto pueden ser dos o tres. Asi que una vez ubicados frente al microfono de Sting, los mas desenvueltos y obviamente con mejores dotes canoras, empiezan a emular a su idolo con el apoyo de una pantalla plasma tipo telepromter similar a la de los conductores de noticias que reproduce la totalidad de la letra de la canción que se va ejecutando.



La primera canción que sirve de prueba es "Message in a bottle", y Sting entre sonrisas e indicaciones va dandoles familiaridad y confianza a los fans... a lo largo de ésta va descubriendo quien poseé el mejor timbre de voz y lo posiciona en el medio, resulta que una fan es la favorita de Sting.



Luego Anthony, se atreve a lo que quizas otro no se atrevería... le desliza a Sting que su mejor performance esta frente a la batería de Stewart, entonces Sting le suguiere preguntarle a Copeland si le puede dar la oportunidad de darle a las tarolas. Anthony lo hace y Stewart acepta encantado!!!



Sting toma la batuta del ensayo e indica a "Spec" si no tiene problemas en acompañarlos con "Every Breath You Take"... Anthony, reflexiona unas milesimas de segundos, lo suficiente para lamentar el por que de no otra canción mas energica y así demostrar sus dotes de batero y el porque de sus largas horas tratando de sacar el toque y estilo Copeland, pero acepta de inmediato... No podía ser menos, estaba frente a la batería que tanto había soñado tocar, al lado de su banda favorita, junto a sus idolos musicales, todos estaban allí y el fantástico Stewart Copeland a su costado, sonriente, dandole la confianza requerida que no parecia fartarle a Anthony.


Para entonces ya habian ejecutado tres temas, los suficientes para dejar a punto el sonido de una de las mejores bandas de la historia del rock, todos los fans radiantes y felices de que su desprendimiento no era en vano ya que por un lado apoyaban una buena causa filantrópica y por el otro hacian su sueño una realidad. Y que sueño, estar compartiendo escenario junto a "The Police" no es poca cosa y viendo con sus propios ojos que estas legendarias estrellas de rock son tan simples como cualquier mortal. Valio la pena seguir siendo un fan apesar de todos esos años transcurridos y el deseo de Anthony concretandose como una mágica experiencia.

Por: Jose_Peru basado en los reportes de Anthony aka "Spec" en el foro de SC.Net Photos by Jennym

lunes, 26 de mayo de 2008

The Police en West Palm Beach Florida, inolvidable!


Un alucinante repaso con The Police en La Florida

Por Vitto Galiano Olsson (desde USA)

La última y primera vez que vi a "The Police" en vivo fue en julio del 2007, en el "Dolphin Stadium" de Miami, fué espectacular ver en acción a Sting, Andy Summers y Stewart Copeland -que junto a Neil Peart son mis bateristas preferidos-, pero no podia creer que en el 2008 tendría la oportunidad de poder verlos por segunda vez, y practicamente con una semana de haberme enterado de esta nueva presentacion gracias a mi querida esposa Ursula; quien me aviso con un text message, por el cell phone, mientrás ambos estabamos trabajando. Inmediatamente le hice un reply de que de todas maneras teniamos que ir, porque ocasiones así no se vuelven a presentar y quizás esta sea la última vez que los vea juntos sobre el escenario.



Y asi fué, el sabado 17 de mayo, "The Police" repetía otra excelente presentacion. Particularmente la disfrute mucho más q la primera, ya que ésa vez fue un show lleno de emociones, lagrimas y el no poder creer que estaba ahi presente en un show de "The Police", banda con la que creci musicalmente, recordaba en esos instantes esos dias cuando tocaba los temas de Police con el estuche de la maquina de escribir de mi primo, y luego cuando ya tenia una bateria bastante decente, los jammings en la sala de la casa de mis primos y cuando nos presentamos con mucho éxito en el ICPNA (Instituto Cultural Peruano Norteamericano) en una pequeña presentacion ejecutando tres temas de "The Police" ("Message in a Bottle", "Every breath you Take" y "De,do,do,do De,da,da,da") junto a mis primos queridos Victor Andres en la guitarra, Jose Ignacio en el bajo y el que escribe en la batería, emulando -como grandes admiradores de "The Police"- a Summers, Sting y Copeland respectivamente y en la voz un profesor del ICPNA, que lamentablemente no recuerdo bien su nombre, creo que se llamaba Willy...

Vitto en sus epocas de Baterista en Lima

Bueno me estoy desviando del review. El concierto empezó con la presentacion de Elvis Costello, como opening band , show que no vi nisiquiera un segundo porque estabamos brindando con una Amiga de Ushy (mi esposa), previamente al concierto de "The Police", terminado el show de Costello la emoción crecio inesperadamente a las 8:30 cuando un abrupto apagon indicaba el inicio del main show....


Ushy y Vitto con sus entradas de "The Police"


...Astutamente, como en anteriores conciertos, Ushy logro filtrarse en una zona VIP y logramos ver desde ese lugar las tres primeras canciones del show de "The Police": "Bring on the night", "Message in a bottle" y "Walking on the Moon", luego antes de que los de seguridad del concierto se percataran de nuestra infiltracion nos retiramos a nuestros sitios verdaderos. A pesar, de no ser unos sitios preferenciales, lograba una mejor vision que la presentacion en Miami , realmente no me acuerdo muy bien de los temas que continuaron, pero en este show faltaron "Walking in your footsteps", "Truth hits Everybody" y "Synchronicity II", en su lugar tocaron un poderoso "Demolition Man", luego "Hole in my life", "Invisible sun", "Every little thing she does is magic", "De do,do,do", "King of pain" , "Every breath you take", "Wrapped around your finger", "Next to you", "So lonely", "Voices inside my head", "When the world is runing down" , "Can't stand losing you", "Roxanne" y otras más.



El concierto de "The Police" duró unas dos horas , como siempre con los comentarios al final , algunos dicen que Sting ya casí no llega a los agudos, o que Andy es un poco sucio al tocar, pero ni una sola critica mala a Stewart Copeland que siempre da una actuacion limpia y clara. Particularmente los tres estuvieron excelentes, su performance fue tan buena como en aquellos años que los veia sólo por video o los escuchaba en algún bootleg de mi primo, intentando sacar esos ritmicos artificios con el sello inimitable del gran Stewart Copeland.



"The Police" siempre tiene un estilo muy peculiar, al tocar ellos juegan con cada cancion , la improvisacion es una virtud muy grande en ellos y en todos sus shows, estoy casi seguro que en cada concierto ellos siempre hacen algo diferente.Valio realmente la pena esta otra oportunidad

Fotos: Vitto Galiano Olsson, Ursula Mifflin de Galiano y Victor Menacho Galiano

miércoles, 7 de mayo de 2008

The Police ayuda a detener el cambio climático mundial con donación en Nueva York

The Police ayudará en reforestación de Nueva York, donde dará último concierto de gira

Nueva York, EFE
Sting y The Police, junto al alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, anunciaron hoy una donación de un millón de dólares para ayudar a reforestar esa ciudad, que será escenario además del último concierto de su gira mundial.



Sting, Andy Summers y Stewart Copeland se han comprometido a aportar esa cantidad al Fondo para el Avance de la Ciudad de Nueva York creado por el ayuntamiento de la Gran Manzana, que contribuirá también con una cantidad similar a la del grupo británico.

Esos dos millones de dólares servirán para plantar 10 000 árboles en los cinco barrios que forman la ciudad de Nueva York, dentro de una iniciativa municipal más ambiciosa con la que se pretende mejorar la calidad del aire y del agua y reducir la emisión de gases contaminantes, entre otras metas.



La popular banda británica dio a conocer también que su último concierto en Nueva York, del que no se ha precisado aún la fecha ni el lugar, tendrá por objetivo recaudar fondos para la producción de programas relacionados con las artes a cargo de la cadena pública de televisión Thirteen/WNET y su afiliada en Long Island WLIW. Previamente, "The Police" fueron recibidos en el departamento de la Policía de Nueva York con los cuales departieron gratos momentos.



Bloomberg y los componentes de la banda británica, a quienes acompañaba el presidente de la corporación que opera esos canales de televisión, Neil Shapiro, acudieron hoy a la plaza de Times Square, en Manhattan, para realizar los anuncios, de los que se hicieron eco los tableros y pantallas electrónicas que pueblan ese lugar.

Bloomberg recordó la labor que realiza Sting en defensa de los derechos humanos y en beneficio del medio ambiente y los bosques tropicales, entre otras causas.

"Hoy The Police ha demostrado su compromiso para hacer más verde nuestra ciudad", señaló el alcalde neoyorquino, que entregó una réplica de la llave de la ciudad a cada uno de los músicos.



El ayuntamiento de Nueva York pretende reforestar alrededor de 810 hectáreas de parque a lo largo y ancho de la ciudad con un millón de árboles nuevos en un plazo de diez años.

El proyecto, denominado "MillionTreesNYC", forma parte de un plan más ambicioso que lanzó el alcalde el pasado año, PlaNYC, que incluye numerosas medidas a corto y largo plazo para mejorar la calidad de vida en la ciudad y el medio ambiente.

Sting afirmó durante su intervención que tanto él como sus compañeros de grupo estaban muy satisfechos con formar parte de esta iniciativa para plantar un millón de árboles en esta ciudad.



"Algunos quizás puedan quedar sorprendidos al conocer que el mayor único contribuyente al efecto invernadero y al cambio climático no es la contaminación industrial o el sector del transporte, sino la deforestación", señaló Sting.



Fotos: Agencias y por fans del foro de Stewart Copeland

domingo, 4 de mayo de 2008

The Police vuelve a patrullar las calles

The Police denuevo en el ruedo: Ottawa y Buffalo el re-inicio de su tour 2008

Primero de mayo, el Scotiabank Center de Ottawa - Canada, sería el lugar escogido para hacer regresar a los Police a las calles de la música desde el breve receso de sus shows a inicios de este año en Oceania, Asia y Hawaii. Desde 1979, The Police no visitaba Ottawa para ofrecer una noche llena de música y divertimento. Sting, Copeland y Summers, el triunvirato del rock, volvian a remecer la noche canadiense con renovada puesta en escena y algunos matices dentro de su look de reunion.



La sorpresa de la noche llego desde el arranque, ante los atonitos fans. El gong de Stewart y el bajo de Sting no abrirían un poderosisimo "Message in a bottle", esta vez era el turno a un tema muy bien guardado de los Police... una canción de culto para sus millones de fanaticos. Una punzante guitarra de Andy Summers era la que abría el telon de la penumbra y el hit hat de Copeland completaba el aderezo ante algunos que ya llegaban a adivinar de que se trataba.



La silueta de Sting cargando una mini-martin acustica y un inmediato arpegio daban a luz la base melodica de uno de los mas esperados temas de "The Police" que no fue ejecutado anteriormente en esta aplaudida gira de reunion... "Bring on the Night" era el depositario tema, que bajo un feliz arreglo sorprendia a los presentes con una nueva linea vocal y evitando colgarse de la siguiente estrofa haciendo de ésta un sorpresivo y candensioso tema acompañado de la electricidad de Andy y los revuelos acompasados de Copeland.



Una ovación despedia el tema de apertura e inmediatamente un enganche en pleno rostro de los presentes con una version muy rokeable de otra canción que dejaron en el rincon de los recuerdos.... "Demolition Man" y tan demoledor fue este cambio que la guitarra de Summers venia y se iba al unisono reemplazando los vientos originales con su intrepida fender, una furiosa bateria imposible de ser imitada por mortal alguno y el clásico ataque bajistico de Sting y su voz, que en conjunto, bajo su apariencia con barba crecida hacian de este tema el mas rudo y crudo de la noche. Si con algo habia que sorprender era con estos dos temas.



Luego el set list iba discurriendo con hits como "Walking on the moon", "De do do do", "Every little thing she does is magic", "Wrapped around your finger" y demás... pero el riesgo era dejar en el camino otros temas que nos ofrecieron a inicios de gira como "Truth hits Everybody" ó "Walking in your Footsteps", que dejaron paso a los ya anteriormente mencionados. Cuando todos creian haber perdido el S.O.S de "Message in a Bottle" ésta sumergió dentro del mar de gente para apoderarse de los ultimos instantes de los Police sobre el escenario, para poder entrar a los encores con los clásicos finales de "Every Breath You Take", "King of Pain" y "Next to You".



Cruzando la frontera norte "The Police" llegaba a Buffalo en USA. Precedida de esta nueva re-incursión rockeril, Andy, Sting y Stewart levantaban armas y cruzaban guitarra, bajo y baquetas con la artilleria pesada de sus ya clásicos temas. El nuevo inicio con "Bring on the night" era esperado por esa fanaticada ya enterada de esa nueva frescura quizás evidenciando lo que Copeland señaló dias antes en el portal oficial de la banda... "Ahora empieza lo mejor de la gira"



El demoledor "Demolition Man" era atrapado por el gentio y un rugir de guitarra, bajo, tarolasos e infinidad de artifugios copelandicos hacian enloquecer a los presentes, acostumbrados ya a estos regalos en stereo del blondo trio.



El set de canciones volvia repetirse como en Canada pero esta vez los animos parecian mas a tope en Buffalo, la fiesta ya se vivia no solo entre la masa sino sobre el escenario. Una fan, del foro de Stewart, habia llevado su propia replica de un curioso y arquetipico gorro de los 80's que usó Andy Summers en sus épocas de gloria...mismo diseño mismos colores... dos alas rojas sobre una gorra de beisbol celeste... Andy la percibe entre la espesura y como ésta chica de Copeland se la enseñaba en alarde de intrepidez y gratitud, Summers hace lo que no cualquier estrella suele hacer... le pide que se la arroje sobre el pulcro escenario... ella lo hace y Andy devuelve el favor poniendosela y dejandosela sobre la cresta ante la algarabia de los presentes y de la propia banda... una jovial reacción de este mitico guitarrista que trabaja virtuosamente como 6 guitarras al unisono.



Cierre de noche, apoteosis total... "The Police" denuevo en la cima, denuevo en el redil, improvisando un espectaculo friamente calculado y engranado, pero haciendo lo que simplemente saben hacer las grandes bandas... divertirse sobre el escenario y hacer divertir a los que se atrevieron a pagar su entrada para presenciar a verderos ases del rock... Sí, "The Police" sigue en carrera, esperando que sea por algun tiempo mas, y otra sorpresa que nos saque de nuestra cuadradas casillas... por que estos Policias si que sorprenden apesar de sus largas correrias en las cerreteras del rock.



Por: Jose_Peru Fotos: de Agencias de noticias y por fans del Stewart Copeland Forum "Policerule" y "Kellie"

miércoles, 30 de abril de 2008

The Police - El ensamble tras 23 años

El retorno más insospechado
The Police




Texto de Chris Salewicz
Traducción de Celia Flipetto

No es que hayan solucionado los problemas que les llevaron a separarse en 1984, pero The Police, la banda de rock británica de más éxito de los últimos veinte años, vuelve con un gira que ya recorre Norteamérica y que llega a Europa este mes. El reencuentro obedece a un capricho de Sting, que pensó que era la única manera de volver a sorprender al público. Y también será un gran negocio. Las entradas casi se agotaron hace meses.

"Vamos a ver, chicos, mañana a las ocho, Pilates en el jardín", dice Sting subiendo las escaleras de piedra de la mansión de veinte habitaciones que tiene en la Toscana para retirarse a descansar. Son las once de la noche. Con una leve cojera, el batería Stewart Copeland, de 54 años, uno menos que Sting, y el guitarrista Andy Summers, que va tomando una infusión de manzanilla, lo siguen. La ropa que llevan –camisetas y chándales– indica a las claras que han acometido la preparación para la gira de conciertos que vuelve a reunir a The Police y que llega a Europa este mes (en España, sólo en Barcelona, el 27 de septiembre). Las sesiones diarias de entrenamiento, supervisadas por un profesor venido desde Londres, les aseguran la forma física y, con suerte, contribuirán a que Copeland se cure de una lesión de espalda, un serio problema para un batería. Sting mismo hace de instructor en las clases diarias de ashtanga yoga. Por la noche, los tres componentes de la banda están extenuados.



Han pasado 23 años desde que The Police, que entonces era el grupo número uno del mundo, se separó. La banda formada por Stewart Copeland en 1977 logró el éxito gracias a la combinación del bajo, las letras intuitivas de Sting –que había sido maestro de inglés– y unas voces agudas y potentes. La habilidosa guitarra de Summers y la batería polirrítmica de Copeland resultaron irresistibles. La banda sintetizó los hipnóticos ritmos de reggae con el pop y el rock and roll tradicionales. Después de que en 1978, su clásico tema "Roxanne" arrollara en Estados Unidos, su álbum "Outlandos d’amour" entró en la lista de éxitos de Gran Bretaña y se mantuvo durante 96 semanas. Desde entonces The Police ha vendido más de cuarenta millones de discos, entre los que se incluyen una seguidilla de exitosos singles como "Message in a bottle" (1979), "Walking on the moon" (1979), "Don’t stand so close to me" (1980), "Every little thing she does is magic" (1981) y "Every breath you take" (1983).

En febrero pasado se anunció que el grupo emprendería una última gira de la que, en una hora y media, se vendieron más de 1.770.000 entradas. "No me esperaba que en el mundo hubiera tanta nostalgia", dice Sting, realmente sorprendido. Va teñido de rubio, pero es el único de los tres componentes que recuperó la icónica imagen oxigenada que lucía originalmente la banda: el paso de los años ha plateado el pelo de Copeland, mientras que Summers, pese a haber cumplido 64 años, parece el más juvenil de los tres y tiene una cabellera castaña de aspecto ligeramente teatral.



Tras la extraordinaria reacción de sus fans, la banda programó tres semanas de ensayos en Canadá. En un momento dado, según cuenta Copeland, se vieron obligados a enfrentarse a la desagradable verdad. "¿Alguien se ha dado cuenta de que lo estamos haciendo de pena?", preguntó a sus compañeros. Había dos soluciones, recuerda ahora. "La primera, descomponer y analizar cada compás y, como compositores y arreglistas, corregir todos los defectos. La segunda, callarnos de una puta vez, tocar y escucharnos, para tomarnos el pulso y resolver así nuestro problema. Y ahora, casi lo hemos conseguido."

En Il Palagio, la finca de Sting, de una belleza agreste, que ocupa más de 240 hectáreas, todo es muy cordial y caballeroso. Situada a trescientos metros sobre el nivel del mar, con un par de lagos rodeados de bosques, Il Palagio se encuentra a treinta minutos en coche de Florencia y, en los últimos diez años, ha sido la casa principal de Sting. Las ventajas fiscales de vivir fuera de Gran Bretaña contribuyen claramente a su atractivo. En Inglaterra, Sting es propietario de una mansión imponente en Westminster, y de Lake House, una finca con jardines cerca de Stonehenge, en Wiltshire; en Estados Unidos tiene una casa en Malibu Colony, en las afueras de Los Ángeles, que antes perteneció al actor Larry Hagman, y un apartamento en Nueva York. Aunque sus residencias de Estados Unidos le ofrecían las mismas ventajas económicas que Il Palagio, no tienen su profunda serenidad: una estatua de Buda de tres metros de altura, traída hace poco de Tailandia, domina la capilla particular situada al costado de la mansión.


Sin embargo, a pesar de la grandiosidad de la casa y sus parques, Il Palagio desprende el mismo aire íntimo que una casita de campo, y es testimonio de las obras de restauración supervisadas por Trudie Styler, la mujer de Sting. La actriz y productora de cine lleva 25 años en pareja con Sting y es la madre de cuatro de sus hijos (Mickey, Jake, Coco y Giacomo). Los dos hijos mayores del cantante, Kate y Joe (cuya banda Fiction Plane hará de telonera en la gira de The Police), son fruto de su primer matrimonio con la actriz Frances Tomelty. Ninguno de sus hijos vive en Italia, ni tampoco Trudie Styler, a la que Sting llama "la jefa".

Sting siempre ha tenido buen olfato para los negocios. Se calcula que su fortuna personal ronda los 170 millones de libras esterlinas (unos 250 millones de euros), y es el intérprete británico de mayor éxito internacional de los últimos veinte años. Su patrimonio aumentará gracias a la tajada que sacará de los casi 147 millones de euros que, según los cálculos, producirá la gira de The Police tras haber vuelto a reunirse. Una vez me dijo en broma que había comprado la finca de la Toscana por "una canción o, a lo mejor, dos".

Reencuentro como terapia

"Si esta casa fuera mía, me parece que no me molestaría en salir de ella para irme de gira", comenta Andy Summers riéndose, mientras observa a lo lejos las colinas envueltas en la bruma. Summers vive en Santa Mónica (California), cerca de Copeland. Hace un año, muy pocos habrían previsto que los miembros de The Police volverían a reunirse. Incluso ahora, al verlos a los tres juntos, es inevitable tener la sensación de que se asiste al final preparado de antemano de un cuento de hadas hollywoodiense. Entonces, ¿por qué han decidido hacerlo? "Porque Sting lo dijo", contesta Copeland.

Sting, pragmático como siempre, confiesa que la reagrupación de la banda fue una solución a un dilema profesional. "El año pasado me desperté una mañana encantado de que mi disco de música clásica estuviera en las listas de éxitos internacionales del pop", nos cuenta refiriéndose a "Songs from the labyrinth". "Y entonces pensé, ¿ahora qué hago? ¿Cómo puedo sorprender a la gente? ¿Y si volviera a reunir a The Police? Entonces me pregunté: ¿te has vuelto loco? Y a continuación me dije: ¿sabes qué? Eso es justo lo que vas a hacer."



La reunión del trío tiene también un fuerte componente de terapia de grupo, como si por fin hubieran decidido enfrentarse a los demonios que los impulsaron a separarse. Cuando se encontraban en la cumbre de su fama, los tres integrantes se vieron inmersos en el absurdo mundo de las grandes estrellas del rock. Eran tres jóvenes que intentaban hacer frente a las irrealidades y las enormes presiones de aquel ambiente, y no siempre lo lograban. Los matrimonios de Sting y Summers se fueron a pique.

Tras la separación del grupo, a principios de 1984, Sting lanzó inmediatamente su carrera en solitario y, al menos en apariencia, da la impresión de que ha disfrutado de una vida sin mayores complicaciones. Como compositor y cantante del grupo, siempre estuvo al mando, pero le preocupa bastante su posición. "Quiero a estos tíos. Siempre los he querido", reconoce. "La cosa no ha cambiado demasiado en comparación a como era hace años. Stewart y yo seguimos las mismas pautas de siempre, no paramos de contradecirnos. Pero, con la sabiduría que nos da la experiencia, ahora sabemos moderar nuestras reacciones y también sabemos cómo comunicarnos sin que nos entren ganas de matarnos. Yo sigo siendo un tocahuevos. No es cuestión de que las cosas deban hacerse como yo digo, sino de negociar y hacernos concesiones mutuas. Hemos vuelto al matrimonio que funcionó tan bien en un sentido y nada bien en otro."



Ruptura poco asimilada

Copeland y Summers no parecen haberse recuperado del todo de la ruptura, quizá porque nunca estuvieron seguros de que el grupo se hubiese separado realmente. Sting insiste en que en agosto de 1983, al comienzo de la última gira en el estadio Shea de Nueva York, mantuvo "una conversación" con los otros dos. "Yo no tengo un recuerdo claro de haberme sentado a hablar del tema y llegar a la conclusión de que se había terminado", dice Summers. Los dos mantenían un contacto frecuente con Sting, que siempre apoyó los proyectos en solitario de sus compañeros, pero, con el paso del tiempo, se ve que a estos dos componentes de la banda les ha resultado difícil liberarse de la sombra de Sting y de The Police. Sin embargo, en sus actividades menos conocidas en el jazz y las bandas sonoras de películas, tanto Summers como Copeland siguen siendo nombres estelares. Summers, con estudios de música clásica, ha grabado doce álbumes en solitario y ha participado en festivales de jazz de todo el mundo. Copeland ha compuesto la banda sonora de más de cuarenta películas, por ejemplo, las de "Wall Street" y "La ley de la calle".

El año pasado, los dos efectuaron sendas declaraciones de despedida de su trabajo con el grupo. Copeland dirigió el documental titulado "Everyone stares: The Police inside out", con imágenes de la banda grabadas por él mismo. A su vez, Summers publicó su autobiografía con el título de "One train later", muy bien recibida por la crítica. Según confiesa, el capítulo que más le costó escribir, y que estuvo a punto de no incluir, fue el dedicado a The Police. Con todo, no se muerde la lengua, especialmente cuando habla de su relación de trabajo con Sting. En una escena impresionante describe una sesión de grabación en la que a Sting le da un berrinche típico de estrella del rock y "se vuelve loco, me dice de todo menos bonito, y los allí presentes se quedan pálidos por la sorpresa". A fin de cuentas, se trata de la banda que, de 1977 a 1984, se hizo famosa por la legendaria mordacidad con la que se trataban sus miembros. Fue sonada la pelea en la que Copeland rompió a Sting una costilla, aunque ahora le resten importancia y digan que fue un accidente que se produjo al forcejear en broma cuando Sting intentó quitarle a Copeland su ejemplar de "The New York Times".



Al parecer, el libro permitió que al fin reinara la paz entre los miembros del antiguo grupo musical. Poco después de su publicación en noviembre del 2006, Sting llamó a Summers para proponerle el retorno de la banda. "La leyenda dice de nosotros que éramos muy virulentos al juzgarnos, pero no es verdad. Sencillamente tenemos distintos puntos de vista. Y eso no ha cambiado", comenta Sting. Summers suele dar la impresión de ser el hermano mayor. "Sigue manteniéndose al margen mientras Stewart y yo nos hacemos picadillo", reconoce Sting.

En el clima propicio que se respira en Il Palagio se notan también el rigor férreo y la profesionalidad. En las últimas tres semanas, el grupo ha ensayado aquí, encerrado en un estudio que se encuentra separado de la casa principal por un patio adoquinado. Sin embargo, se tiene la sensación de que necesitan pasarse aquí otros tres años, en parte porque, a lo largo de su carrera en solitario, Sting ha retocado algunos grandes éxitos de la banda. "Sting cambió las melodías, pero yo insisto en que debemos dejarlas tal como estaban", dice Copeland.



En los ensayos salta a la vista que Sting es el líder de la banda, el encargado de los arreglos de las canciones; sin embargo, como si se tratara casi de una cuestión de principios, Copeland parece empeñado en contradecirlo a cada instante. Copeland explica la dinámica que rige su relación con el cantante echando mano de un chiste que contó Sting una vez y que ha vuelto para perseguirlo en muchas ocasiones. "A mí lo que me va es la gratificación instantánea; a Sting le va el sexo tántrico. Yo soy de los que siempre dicen sí; Sting es de los que siempre dicen no. A mí me va pisar el acelerador a fondo y consumir todo el depósito de gasolina ahora mismo hasta que volemos por los aires; a Sting le gusta contenerse, crear tensión no soltándose del todo", dice Copeland.

Sin drogas ni alcohol

Cuando la banda empieza a tocar "Every little thing she does is magic", Copeland la pifia en la introducción. "Perdón, perdón, no sabía dónde estaba: el ácido empezaba a hacer efecto", bromea. Estamos en una zona libre de drogas y de alcohol. Más tarde, durante la cena, Copeland se toma un tequila, "una copita nada más", dice, como disculpándose por su falta de excesos. "Yo con dos copas de vino ya estoy borracho", comenta Sting, mostrándole su apoyo.

Incluso cuando estaban en la cumbre del éxito, los componentes de The Police nunca fueron grandes bebedores. Según me contó en aquella época un colega, tenían cierto gusto por los estados alterados. En su libro, Summers ofrece una descripción desternillante del colocón que tuvo tras tomarse unos hongos en compañía del difunto John Belushi, y se refiere también a la dependencia del grupo de lo que denomina el "polvo boliviano para la marcha". Pero hace tiempo que dejaron esas costumbres. "Me resultaría imposible hacer lo que hago si estuviese atiborrado de Jack Daniels y drogas duras", reconoce Sting. Estos días, el único exceso parece estar en la cantidad de botellas de agua mineral que toman.



Después de repasar "Every little thing...", interpretan "Don’t stand so close to me".
–Stu, ¿crees que podrías tocar en tiempo débil durante el coro? Le falta algo para aglutinarlo –pregunta Sting.

–A ese coro le falta equilibrio, pero justamente en eso está parte de su encanto –contesta Copeland.

–A mí me parece que sin ese tiempo débil tan estupendo suena a jazz –añade Summers.

–Detestaría no dar a la gente lo que quiere oír –explica Copeland.

–No pienso cambiar la parte del bajo –insiste Sting.

–Hemos desmontado la canción y hemos analizado cada compás. Y al final hemos vuelto a lo que teníamos al principio –les recuerda Copeland.

Detrás de esta pugna se nota un profundo afecto. En la percepción que tiene el público de The Police –y, por tanto, de Sting– hay un factor que suele pasarse por alto: el innato sentido del humor del grupo. En privado, esto se traduce en una burla constante que parece inofensiva, pero que sirve para recordarnos que, en otros tiempos, esa actitud de los miembros de la banda podía llegar al exceso y convertirse en franca intimidación.

La cena se sirve en una mesa señorial dispuesta en el patio empedrado, al aire libre. Posiblemente parezca una ironía, pero el entrante es una pequeña ración de pescado con patatas fritas, acompañada de puré de guisantes. Lo realmente curioso es que luego siga un plato de espárragos. Le pregunto a Sting si después del pescado con patatas fritas hubiera tomado lo mismo cuando vivía en Newcastle con su padre, que era lechero. "¡Sin duda!", se ríe: "La verdura era algo que venía en latas, como los espaguetis".

Pregunto a Copeland qué contesta cuando la gente dice que se trata de una gira de jubilación, que sólo la hacen por dinero. "¡Que os den!", ríe Copeland. "Vamos a ver, ¿qué es lo que no entiendes sobre lo de volver a juntarnos para hacer una gira mundial, tocar ante 80.000 personas que te aclaman todas las noches por canciones que gustan a todo el mundo? ¿Te refieres a que encima de eso me van a pagar? ¡Pues magnífico!"



"A mí me resulta un pelín incómodo que lo único que tengamos para ofrecer sean las canciones de antes", reconoce Summers refiriéndose al álbum "The Police anthology", lanzado este año. "Me gustaría que hiciéramos algo más, porque la vitalidad sigue ahí. Supongo que el paso siguiente sería hacer otro disco, si la creatividad sigue en pie."

"¿Hacer otro disco?", pregunta Copeland, incrédulo. "Ni loco. Este ya será un gran año. ¿Para qué pedir más?